Melani tampoco es una modelo, sino una chica encantadora que deseaba tener unas fotos de estudio. Una buena amiga mía, maquilladora, fue la que nos puso en contacto y nos presentó. Y naturalmente, fue nuestra colaboradora para esta sesión.
Era la primera vez que Melani posaba, y como es natural le costó un poco al principio. Pero a medida que fuimos avanzando en la sesión se fue soltando cada vez más y más, hasta que llegó un momento en que ya no hacía falta darle instrucciones acerca de como moverse, como posar, como estar... Ella misma iba improvisando y adivinando mis pensamientos. Genial.
Sosegada, tranquila, serena, siempre risueña, aunque algo tímida al principio; alegre y desenvuelta después. Fue un verdadero placer poder trabajar con ella. |